jueves, 15 de enero de 2009


Editora que trabaja con Abelardo Castillo, reside en Cañuelas. Reportaje

María Encabo es editora y vive en la ciudad de Cañuelas. Actualmente se encuentra trabajando en la relevante colección de libros Los recobrados, cuidadosamente seleccionada por Abelardo Castillo, uno de los escritores más importantes del país.

Además llevó adelante importantes proyectos educativos en colegios de Buenos Aires, en los que trabajó con chicos de la Villa 31. Entre la literatura, el arte, la educación –disciplinas que cree relacionadas- y las primeras impresiones que se llevó de Cañuelas, discurre esta conversación.


-¿Qué conocía de Cañuelas y vio que la impulsó a venir?
-Conocía Cañuelas camino a Las Flores, que era el lugar donde pensaba ir a vivir. Era el lugar que me gustaba más pero quedaba un poco lejos, porque todavía tengo la necesidad de ir a Buenos Aires cada 15 días. Cañuelas me gustó, más allá de la cercanía que tiene con el autopista, porque me pareció un lugar tranquilo, limpio. Y además conocí a una persona, al veterinario Lespada, que me habló sobre un proyecto de preservación del medio ambiente y la posibilidad de trabajar con la comunidad, a la que me pintó sana.
-Cuéntenos de usted: a qué se dedicó, cuáles fueron sus estudios.
-Hice todos mis estudios relacionados con la literatura, me dedico esencialmente a eso: a leer, edito libros y doy clases de literatura. Trabajé también durante un tiempo en un proyecto pedagógico para un colegio secundario de Buenos Aires, el Domingo Faustino Sarmiento. Este colegio precisamente, alberga mayoritariamente la población de un asentamiento: la famosa Villa 31 de Retiro, en pleno centro de Recoleta, un colegio centenario, muy lindo.

Junto a Roxana Levinsky, María Encabo elaboró y llevo a cabo un proyecto para el citado colegio: “Comunicación, socia- bilización, significatividad y deseo para una trayectoria escolar de calidad”, cuya finalidad principal fue reforzar el proceso de aprendizaje de los chicos en el tránsito de la escuela primaria a la secundaria, teniendo en cuenta recursos que mayormente las escuelas no utilizan. Nos muestra los principales lineamientos, además de contarnos la experiencia.

“Al tratar a todos como iguales, el sistema escolar sanciona desigualdades. Si la escuela no comprende que los alumnos son sujetos diferentes, continuará enseñando a todos lo mismo y del mismo modo, como si todos fueran iguales, haciendo más profundas las diferencias”, citan al sociólogo Pierre Bourdieu.

Y en el punto 1 del proyecto de experiencia piloto, expresan:

“La escuela se resiste a comprender, o tal vez a aceptar, que la metodología hoy utilizada en educación media es un obstáculo insalvable para la transmisión de conocimientos al nuevo tipo de alumno (…). Asienta su didáctica en la experiencia abstracta y anacrónica de un alumno tipo, y sabiendo del fracaso anunciado aun así persiste, convir- tiéndose en un dispositivo más del proceso expulsor”.

Más adelante.

“La propuesta nace de observar que la escuela pública se afianza como un fraude social…”

-¿Y allí trabajó con los chicos de la villa?
-Claro, nosotros trabajamos en un proyecto que consiste en fortalecer a los chicos en su tránsito entre la escuela primaria y la escuela secundaria, además tratando de modificar la forma de transmisión de los conocimientos, por este fenómeno que se da ahora de gran número de repitentes y deserción del sistema educativo, ausentismo, llegadas tarde, etc. Tiene que ver con que yo confio mucho en que los chicos aprenden la totalidad de los contenidos si aprenden a escribir y a leer, a comprender lo que leen. Todo lo que hice en educación, es una derivación de mi vínculo con los adolescentes a través de la literatura. Uno comprueba que si el chico lee y se interesa, puede empezar a pensar, a elaborar categorías. Es muy fácil después para él transitar por los contenidos curriculares.
-O, por el contrario, también puede ser conflictivo.
-Así es. En la secundaria hay mucho aburrimiento, hay muchas cosas que no se entienden por qué se estudian ya que no se relacionan con lo que a uno le pasa, con los propios intereses. Los niveles de violencia que hoy se ven en la juventud, las adicciones, la abulia, la indolencia, son contrarrestados cuando los chicos tienen intereses que yo pienso, esencialmente, artísticos. Toda la gama: el teatro, la música, el cine etc.
-Teniendo en cuenta ese ámbito, el rock, la cumbia, muchas veces son menospreciados, siendo una salida expresiva.
-Sin duda. Un chico puede empezar escuchando una cosa y luego elevar su refinamiento. Y además dentro del rock hay mucho arte, también hay que poner el oído. Comprendiendo las letras, analizándolas…porque hay un fenómeno en donde los chicos repiten por fonética, sin entender lo qué quieren decir, y además repiten mal, así el lenguaje se desvirtúa. En cambio cuando uno lo pone frente a un texto, de una canción, y el chico entiende y ve cierta poesía dentro de la formulación de las ideas y el argumento, al final termina utilizando las palabras. Nosotros incluso ponemos la música para que la escuchen cantada, con los conjuntos que a ellos les gustan, de distintos autores, incluso el famoso Álvarez de Intoxicados.
-Pity.
-Sí. Nos ha servido enormemente para que los chicos abran debates y puedan indagar, que en realidad eso que está ahí dicho es una metáfora, para que entiendan, comprendan y les interese. Este hacerles entender a los chicos que el conocimiento sirve para algo, hace que su personalidad se cristalice de otra manera y luego se consolide en su autoestima. Y bueno…ahora que estoy en Cañuelas espero poder hacer algo acá, trabajar en la edición de libros desde casa me lo permite.
-Antes de estar en Capital Intelectual para la edición de esta colección junto a Abelardo Castillo, ¿en qué editoriales trabajó?
-En montones, a largo de casi 40 años.
-Es un trabajo silencioso, de poco roce público.
-El trabajo de edición es un trabajo muy solitario, donde uno tiene a veces contacto con el autor si es contemporáneo, si no se estudia la obra del autor y las distintas versiones que hicieron de ese mismo libro. O por ejemplo en el caso del libro de Jobson que rescató Abelardo, de una sola edición, igual con errores tipográficos que se tuvieron que repensar. Uno tiene que confiar en su propio criterio estético, musical, pero no tomarse licencias de las que no esté seguro. Es un trabajo técnico pero esencialmente literario, de escucha.

Una de las satisfacciones para nosotros como biblioteca, fue que María pudo utilizar varias ediciones de nuestro fondo, que consideró de valor, como La casa del ángel de Beatriz Guido, Las fuerzas extrañas de Leopoldo Lugones y más de una de Prometeo & Cía de Eduardo Wilde. Sobre esta colección Los recobrados, en la que trabaja actualmente, agrega:

-Yo trabajo para la editorial Capital Intelectual, que hace esta colección, y se convoca a Abelardo Castillo porque sabíamos que él tenía en mente hacer una de autores inhallables. Se le propuso dirigirla y empezaron a salir títulos, entre los que están los diez o doce que te nombré (ver próxima entrada o en
"recomendados"). Sobre la primera base de estos títulos empezamos a ver cuáles conseguiamos y cuáles no, y dentro de los difíciles de localizar elegimos los mejores. Y así se llegó a una lista consensuada de tantos libros.

Entre Los recobrados María recomienda fervientemente la novela Las tierras blancas de Juan José Manauta, al que suele frecuentar. Como editora trata a muchos escritores argentinos, y una curiosa anécdota revela que hace poco vino a descansar a un hotel de Cañuelas el polémico David Viñas (dar una leída a “Literatura argentina y política” en la Biblioteca), quien habría elevado su protesta por la calidad del agua local.


Los recobrados:
http://bibliotecapopulardfsarmiento.blogspot.com/2009/01/eduardo-wilde-y-el-ro-oscuro-de-alfredo.html
La conquista, del "El río oscuro" de Alfredo Varela:
http://bibliotecapopulardfsarmiento.blogspot.com/2009/01/la-conquista-por-alfredo-varela.html

No hay comentarios: