lunes, 30 de noviembre de 2009

Reseña histórica de la Biblioteca Popular D.F. Sarmiento (1982), en cinco entregas (primera parte)

“Las aguas pasan pero el río queda”
(Poema de Horario R. Molina que Carlos Vega utiliza para ejemplificar las supervivencias que estudia el Folklore)

La Biblioteca Popular Sarmiento no tiene una historia escrita, si por historia entendemos un texto en donde amén de los documentos se despliega una literatura de adjetivos y perspectivas. Sin embargo tenemos valiosas investigaciones como las de Lucio García Ledesma y María Lydia Torti, que ya hemos subido a este blog.

La Comisión Directiva que asume en el año 1982 encabezada por Héctor Tonello, intentó hacer un recorrido de los más de cincuenta años de la institución sopesando y comparando diferentes períodos. La reseña fue publicada por el semanario El ciudadano cañuelense en cinco entregas.

Respetando con total exactitud el contenido y la escritura del mismo, subiremos la reseña histórica dividiéndola también en cinco partes. Cuando hallemos un error probado o interese ampliar la información, pondremos una nota al pie. Y aprovecharemos para mostrar viejas fotos.

Existe una imagen de un evangelio apócrifo en la que Jesús dice a sus discípulos o a los que allí estaban: “ustedes son los que pasan”, que Nietzsche retoma en el Zaratustra a su manera: “donde ya no se puede amar hay que pasar de largo”. La Biblioteca no puede tener un dueño, hoy somos nosotros los que pasamos, pero el río queda.

Foto: dos fundadores de la biblioteca: adelante Anibal Michellón, presidente del Club Estudiantes y segundo presidente de la Biblioteca, y un jovencísimo Carlos Vega.



viernes, 27 de noviembre de 2009

Periódico Índice

Otra del periódico Índice, recordemos: el órgano de la Biblioteca que salió nada más que dos años, 1927 y 1938, una buena idea, y lo sigue siendo. Del nº 3 de 1927 este escrito, cuando Carlos Vega estaba al frente de la redacción. Con título y ¿desenvolvimiento? alberdiano; “gobernar es poblar” es la frase que se le adjudica a Juan Bautista Alberdi y, en efecto, pertenece al tucumano pensador que pasó la mayor parte de su vida fuera del país.


Poblar

Poblar es urgente cuestión de gobierno. Por la siempre actual razón del mutuo apoyo, se comprende que el bienestar sea mayor y el progreso más rápido en las localidades donde conviven mayor número de vecinos.

Para que los pueblos sigan un automático proceso de engrandecimiento, basta con que ellos se encuentren en condiciones satisfactorias de habitabilidad. ¿Y qué debemos entender por habitabilidad? Está demás decirlo. La mayor parte de los pueblos de campaña son inhabitables a consecuencia de la tierra y el barro, la falta de ambiente social, comodidades y distracciones. Tierra y barro son grandes enemigos del aseo y cuidado de hogares y personas; e indispensables condiciones de habitabilidad son siempre los espectáculos o paseos en que la gente recrea el espíritu, alejándose del vergonzoso espionaje de los movimientos del vecino y olvidando la empeñosa divulgación de chismes.

Cantidad: eso es todo. Mediante el aumento de vecinos, las mejores conquistas para el bienestar común, van siendo gradualmente posibles. Una villa que inicia su población empieza por carecer hasta de veredas. Sólo la afluencia de pobladores permite elementales comodidades, iluminación, alcantarillas y zanjas. Más adelante, la concentración de familias facilita nuevos progresos: plazas, luz eléctrica, teléfonos, trenes, riego, caminos, veredas de piedra.

La historia de todos los pueblos y ciudades es muy semejante. La de Cañuelas, como las otras, prueba que es la densidad de población lo que, con buena voluntad de las autoridades, permite mejorar las condiciones de vida, que equivale a aumentar la afluencia de pobladores. Nuestro pueblo aún no ha cumplido sus destinos; falta el adoquinado y más adelante, las aguas corrientes, diversos servicios públicos, teatro, etc. Cosa fantástica, en apariencia, pero que es el camino lógico de todas las ciudades.

En épocas pasadas Cañuelas ha sido objeto de una verdadera despoblación, como consecuencia natural de la imposibilidad de ser habitado. Afortunadamente, los tiempos malos han pasado; sin aludir en particular a determinada administración, puede asegurarse que en los últimos años, las condiciones de vida mejoran.

Es que, en realidad, el problema de la población no es nada fácil. Las autoridades pueden decir, que no hay bienestar porque no vienen habitantes, y que no vienen habitantes porque no hay bienestar. Pero no hay tal círculo vicioso. Es el mismo dilema que deja calvo al comerciante: “no tiene clientes porque no hace propaganda y no puede hacer propaganda porque no vienen clientes”.

Y sin embargo, el comercio y los pueblos pueden romper el círculo siempre que sepan hacer la verdadera propaganda hábil y compensadora. Un pueblo es como un negocio: para que la gente venga es preciso llamar la atención de alguna manera.

Poblar es urgente cuestión de gobierno. Para conseguir que nuestro pueblo atraiga y dispute pobladores a otros pueblos y ciudades, es preciso pavimentarlo, adornarlo con árboles y jardines, pintarlo y embellecerlo como si se tratara de una mujer coqueta.

Periódico INDICE, órgano de la biblioteca popular, 1927, año I, nº 3.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Muestras aquí y allá

"Homenaje a Sandro Botticelli" de Liliana Etcheguía

La plástica nacida y residente en Cañuelas, Liliana Etcheguía, inaugura una muestra el 1º de diciembre en Loft Espacio Alfa, ciudad de Buenos Aires.

Según nos contó, incluye distintas series de su obra: "Cañuelas mi ciudad", "Argentina mi país", "Técnica experimental" y "Desde el jardín", con la que obtuvo el Prix D´Honneur Bélgica.

"Obras desde siempre, en tiempo y espacio" es el nombre de la exposición, que podrá visitarse hasta el 14 de diciembre en San Martín 492, 4º Piso 37-38, lunes a viernes de 16 a 19.


Nuevo Berni en el Museo Nacional de Bellas Artes


El Museo Nacional está exhibiendo al público desde ayer 24, la monumental obra de Antonio Berni "Pesadilla de los injustos" o "La conspiración del mundo de Juanito Laguna trastorna el sueño de los injustos", recientemente adquirida por el Museo Nacional de Bellas Artes.

La pintura (un díptico de 300 x 403 cm), realizada en 1961, es una obra clave en el comienzo de la serie narrativa de Juanito Laguna. Su calidad, su importancia histórica, sus dimensiones museográficas y su riqueza iconográfica la han convertido en una obra emblemática en la producción del artista.

Las obras de la serie Juanito Laguna (1960-1978) narran expresiones de un mundo sin equidad y sin escala humana. "Pesadilla de los injustos" o "La conspiración del mundo de Juanito Laguna trastorna..." es una obra de gran formato, uno de los tres óleos de gran formato con que empieza la serie. Sobre esta obra se comentaría: "otra estampa grotesca y monstruosa cuyo sentido político es certero".

Museo Nacional de Bellas Artes, Av. Del Libertador 1473.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Narradores en camino

La foto que se sacaron los integrantes de Revivir en la esquina de la Biblioteca es un adelanto de la alegría y la remoción de emociones encontradas y contadas los viernes por la noche en el taller.

Ya estamos preparando algunos testimonios y vivos fragmentos para compartir con ustedes, en tanto esperamos el cierre en diciembre junto a la creadora del programa María Héguiz.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Lucio García Ledesma

Retrato de Don Lucio por Lenchi Ramos en la pared del Museo municipal que lleva su nombre. Abajo el ex libris (la marca de propiedad de sus libros) en uno de los ejemplares de la biblioteca política que regaló a Ezequiel Rizzi.

El último 8 de noviembre se cumplieron cien años del nacimiento del más importante historiador de Cañuelas hasta el momento. Lucio Vicente García Ledesma nació el 8 de noviembre de 1909 en Buenos Aires y llega a nuestro pueblo recién en 1936. A través de minuciosos estudios, fue creando las primeras bases documentales para la historia de Cañuelas, su libro, de igual nombre, publicado en 1979 y reeditado en 1994, sigue siendo hoy el punto de partida y único texto para conocer nuestra historia desde sus orígenes.

Don Lucio –como lo llamaban- ocupó la presidencia de la Biblioteca Sarmiento entre 1986 y 1992. También fueron relevantes sus estudios en lo que hace a la historia de esta institución, (La Biblioteca Franklin en el libro de García Ledesma) rastreando sus orígenes en la antigua biblioteca Franklin del partido en el libro de Marcos Estrada “El Dr. Pedro D. Quiroga, Promotor de la Primera Biblioteca Popular”.


Introducción de las Bases Documentales para la Historia de Cañuelas, por Lucio V. García Ledesma 

 En este año 1979 tan rico en rememorar acontecimientos históricos, el Partido de Cañuelas ha cumplido 172 años de vida. Vamos, en su homenaje, a desentrañar su origen y su ámbito dentro de la Provincia de Buenos Aries.

Entre los pagos de la Magdalena y Matanza existía un paraje llamado de las Cañuelas desde la época de la conquista. El testimonio más antiguo que hemos hallado se remonta al año 1686 en que se habla de la cañada y de la laguna de Cañuelas.

Desde 1780 el pago de las Cañuelas dependía de los Alcaldes de Hermandad de San Vicente, hasta que se suprimieron los Cabildos de origen hispánico. La Ley del 28 de Diciembre de 1821 creando tres departamentos de campaña, ubica a Cañuelas dentro del primero, y con el Decreto del 22 de Enero de 1822 nombrando la justicia de paz, surge como partido. Es de entonces que sus límites abarcan toda la cuenca sur del río Matanza. Era Partido de Cañuelas parte del actual Esteban Echeverría, con los pueblos hoy de Ezeiza y Tristán Suárez hasta el arroyo Cañuelas, tan extenso que consideramos importante dar luz sobre su origen.

Desde la época colonial el valle de la Matanza al sur del mismo río, ha sido el lugar del nacimiento progresivo de la frontera en sus adelantos y retrocesos según el momento vivido.

Hay hechos que son historia dentro del pago, por el que han pasado muchos de nuestros próceres en busca de sus glorias y de sus derrotas a veces. Hemos tenido enfrentados, al Gobernador interino de Buenos Aires, don Juan Lavalle, y al Comandante General de Campaña, don Juan Manuel de Rosas, acampado en la estancia de Miller llamada “La Caledonia”, los dos en sus respectivos campamentos, hasta llegar a la Convención de Cañuelas, que se realizó en la mencionada estancia.

Vamos a historiar viejas estancias precursoras. “La Caledonia”, cuna del mejoramiento de la raza vacuna, con su famoso toro “Tarquino”; “Los Remedios”, la primera estancia alambrada en todo su perímetro; “La Figura”, cuyo fundador fue el Ingeniero Carlos Enrique Pellegrini, padre de nuestro presidente Carlos Pellegrini; “La Campana”, de los hermanos White, con antigüedad colonial; “La Pastoril de Merinos” y “La Martona”, cuna de nuestra industria lechera.

Veremos nacer nuestro pueblo, veremos llegar el primer ferrocarril de Barracas a Cañuelas, el nacimiento de nuestras escuelas, la primera escuela agrícola de la República y todo el palpitar de vida de una colmena humana plasmando este Partido.

Lucio V. García Ledesma
Cañuelas, 1979


Sus libros y cuadernos, para leer siempre


La Biblioteca Sarmiento es lugar donde hay mayor cantidad de material bibliográfico de García Ledesma accesible al público. Las “Bases documentales…” en sus dos ediciones y los Cuadernos del Pago que editaba la Municipalidad de Cañuelas, escritos por el propio Lucio o en colaboración. La obra, eminentemente documental, incluye copias de planos, cartas, estadísticas, marcas de ganado, etc. A continuación la lista de lo hallable:

-Bases documentales para la historia de Cañuelas, Lucio V. García Ledesma, Municipalidad de Cañuelas, 1979, Intendente Ernesto López Freire.
-Bases documentales para la historia de Cañuelas (con Apéndice documental), Lucio V. García Ledesma, Municipalidad de Cañuelas, 1994, Intendente Ezequiel Juan Rizzi.
-Cuadernos del Pago Nº 1, La primera escuela que se estableció en Cañuelas, Lucio V. García Ledesma, Municipalidad de Cañuelas y Junta de Estudios Históricos, 1992.
-Cuadernos del Pago Nº 2, El Carmen de Cañuelas, origen de sus tierras y población, Lucio V. García Ledesma, Municipalidad de Cañuelas y Junta de Estudios Históricos, 1992.
-Cuadernos del Pago Nº 3, Evolución demográfica cañuelense, Lucio V. García Ledesma, Municipalidad de Cañuelas y Junta de Estudios Históricos, 1993.


Otros estudios con su colaboración:

-Patrimonio de la producción rural en el antiguo partido de Cañuelas, Carlos Moreno, Fundación Arquitectura y Patrimonio, Buenos Aires, 1991.
-Cuadernos del Pago Nº 4, Patrimonio rural en la región bonaerense, Carlos Moreno, Municipalidad de Cañuelas y Subsecretaría de Cultura y Difusión e ICOMOS, 1996, Intendente Héctor Leonardo Rivarola, subsecretaria de Cultura Susana Frasseren.
-Cuadernos del Pago Nº 6, II Jornada de grupo de trabajo regional oeste bonaerense, Estancia San Martín (conclusiones), Colaboradores: Fukiko Fukunaga (D.N.O.P), Gabriela B. Mareque (CONICET), Susana Frasseren, María Lydia Torti, José M. Pérez Mendoza, Municipalidad de Cañuelas y Subsecretaría de Cultura y Difusión e ICOMOS, 1996, Intendente Héctor Leonardo Rivarola, subsecretaria de Cultura Susana Frasseren.


Repercusiones de las "Bases..." en medios nacionales


Para la “gran historia” (por Zoraida J. Valcárcel)

El partido de Cañuelas, que hasta 1864 llegó a abarcar sesenta leguas cuadradas, está íntimamente ligado con tres aspectos importantes de nuestro pasado: las luchas de fronte a (Guardia del Zanjón, del Juncal, etcétera), la época de Rosas (Pacto de Cañuelas entre éste y Lavalle), y el perfeccionamiento de la ganadería argentina (introducción del toro Tarquino, de raza Durham y primeros pasos de nuestra industria lechera). Esto bastaría para justificar la búsqueda de documentación histórica sobre el partido y su publicación, pero el interés de este pequeño libro no concluye allí. Como toda investigación de la llamada “pequeña historia”, contribuye a aclarar y completar la “gran historia” con detalles localistas, algunos inesperados, que no suelen encontrarse en los trabajos de importancia o que se pierden entre el gran caudal de citas y fuentes bibliográficas. Además, ofrece la información encuadrada en el marco general de las actividades políticas, socioeconómicas, culturales y religiosas del partido, lo cual permite un enfoque más completo de ciertos temas (por ejemplo, el de la evolución de las estancias).

Contra lo que podría suponerse, tratándose de una recopilación documental, la lectura del libro dista de ser árida. Aquí y allí surgen detalles pintoresco o tragicómicos –“Entre los pasageros (sic) llegados en el Bergantín 'Caraboo' se encuentra un ternero…”, leemos en un diario de la época, refiriéndose a la llegada del Tarquino-, y otros que revelan los problemas de la reconstrucción histórica de nuestro pasado rural. El autor ha tenido la buena idea de respetar en todos los casos la ortografía original.

Esta nueva obra viene a sumarse, así, a la bibliografía que rescata la historia local de nuestros partidos y poblaciones. Al interés que suscita este tipo de documentación, se añade, en este caso particular, el hecho de referirse a un partido que, como dijimos al comienzo, ha desempeñado un papel importante en nuestro pasado político.

1979


La verdad respecto al encuentro Rosas-Lavalle

El jefe de Asesoría e Investigación Histórica del Ministerio de Obras Públicas de la provincia de Buenos Aires, José María Prado, efectúa algunas consideraciones en relación a la nota aparecida en esta sección el 10 de enero sobre el partido de la Matanza.

“A la mencionada nota -expresa- se le agrega una fotografía de una de las dependencias del casco de la estancia conocida como del Virrey del Pino que, como se sabe, era el padre político de Bernardino Rivadavia. Al pie de la fotografía decía: “Aquí conversaron Rosas y Lavalle, aludiendo a la entrevista y convenio celebrado entre ambos el 24 de junio de 1829. Sin embargo, en el art. 7º del citado acuerdo histórico –prosigue-, se señala que el encuentro tuvo lugar en la estancia La Caledonia, de Miller, en el partido de Cañuelas, y no en la estancia del Virrey del Pino. Por eso mismo, la historia recoge ese documento como la “Convención de Cañuelas” y está mal el señalamiento sobre la ruta 3.

Con esta documentación –concluye- hemos concurrido junto con el historiador de Cañuelas, Lucio García Ledesma, a la Academia Nacional de la Historia, donde expusimos nuestra tesis, que fue aceptada por su Presidente Dr. Enrique Barba.

“LA NACIÓN” 14/2/79

Esta nota del diario "La Nación" reproducida en las "Bases documentales", la cual vendría a confirmar que el pacto entre Rosas y Lavalle tuvo lugar en Cañuelas, es una muestra de la importancia del trabajo de García Ledesma a nivel nacional. Y asimismo, recordemos que dentro del cuadro histórico del encuentro en La Caledonia surge la leyenda del dulce de leche.